Ser Perra es Liberador

¿Por que nos ofendemos? La verdad, hasta el día de hoy me lo pregunto, es que puede que sea verdad eso de que para insultar a alguien (no sólo a una mujer) sólo existan las palabras perras y gordas, y aunque la segunda es una cuestión meramente física y por tanto de cada uno, en la primera quisiera dar una opinión. Cada vez que escucho que me dicen perra yo agradezco, y lo hago porque tengo un enfoque distinto al que tiene el resto de la gente y creó que es algo que debo compartir con ustedes para que palabras como esas, en vez de ser malos ratos, se conviertan en momentos graciosos. Para mi la palabra perra (y cualquiera de sus sinónimos) sólo se ha vuelto una declaración, una declaración de libertad, de que en ese instante dijiste lo que pensabas sin filtro alguno, que nadie te cohibió a tapar tus ideas y opiniones sólo porque "transgreden" un estatus quo lleno de cosas que consideras aburridas o simplemente son tu estilo; "ser perra " sólo hace que le muestres a los demás que no tienes nada que ocultar y que todo lo que dices lo dices por que lo consideras apropiado. A veces podrá sonar algo frío y malo pero no es tu culpa que así sean las cosas para ti, un ejemplo sería:

Pedrito: oye Ana como te fue en tu primera cita con Equisito

Anita: Mal, Equisito no es mi tipo, no me gusto y preferi decirle no a engañarlo toda la relación

Pedrito: Wow Anita, que perra

Anita: ¡ Gracias Pedro !, ¿vamos por unos batidos?

En este caso Anita sabe que lo mejor para ella y Equisito es que corten por lo sano porque prefiere seguir en el mercado que quedarse con alguien que no llena sus expectativas; Pedrito considera que esto hace a Anita una perra porque le parece que Equisito se ha de sentir muy triste y que los motivos de Anita son egoístas. Lo que Pedrito no ve es que Anita es inteligente y no se va a aguantar a Equisito por lástima y además de eso Anita sabe de antemano que Equisito estaría peor si en el futuro se entera que su relación se basó en la lástima que ella le sentía. Otro ejemplo sería :

Manuelita: Oye Jorge, ¿como me queda este vestido? ¿Me hace ver gorda cierto?

Jorgito: Si Manu, definitivamente ese vestido te hace ver como un tamal bien relleno, deberías probarte el otro

Manuelita: Vaya Jorge, no sabía que podías ser tan perra

Jorgito: ¿Verdad que no? Solo hago mi mejor esfuerzo.

En este caso Jorgito, en beneficio de Manuelita, le dice honestamente que el vestido que se va a poner es todo un asco y le dice que antes de verse mal, debería probar otra opción. Aunque lo que todo el mundo (incluso Manu) esperaba era que su amigo le dijese que se veía como Sofia Vergara en una red carpet la realidad era otra y en su labor de amigo el no iba a dejar que Manuela usara tal bodrio para que luego fuera víctima de "la opinión pública" En conclusión podemos decir que cuando eres perra eres otra clase de honesto, no sólo es que dice lo que todos esperan, dice lo que el piensa y lo que es indicado; usualmente esta nueva especie de "honestos" se les debería atribuir más valor que aquellos que se rigen por la situación en la que están y se sienten presionados por ella. Balance del día: Honestidad de adeveritas 2 Presión del momento 0 Opinión propia en el tweet de Susana y Elvira "Que acaso no hay otras palabra spara ofender a una mujer que no sean perra y gorda?"

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Esto es pérdida?

Peliculas Vs Realidad

Nuestra Debacle